sábado, 6 de noviembre de 2010
Manuel Acuña a go-gó
Pues bien, yo necesito
decirte que te adoro,
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto,
y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.
Así inicia el "Nocturno a Rosario". Manuel se suicidó a los 24 años, signo evidente de que era un ser pensante.
Ah, y no espero que ahora alguien diga que yo ando promoviendo los suicidios.
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"No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio".
ResponderEliminarEl Mito de Sísifo.
No no no, el verdadero problema filosófico es quién lava los trastos, como ya se dijo antes.
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